El “Gran Salto” de la Mexico Racing Cup con BYD

BYD se sube al campeonato más numeroso del país y apunta a “altos vuelos” con la BYD México Racing Cup 2026

Ciudad de México, 25 de febrero de 2026. La escena de los turismos y fórmulas en México sumó hoy una de sus alianzas más ambiciosas: BYD formalizó su entrada como patrocinador del serial que, desde 2026, operará bajo el nombre de BYD México Racing Cup, una plataforma que integra a varias de las categorías más relevantes del país y que busca elevar su proyección mediática, comercial y deportiva.

Durante la conferencia realizada en BYD San Jerónimo (Ciudad de México), los organizadores y pilotos coincidieron en una idea: el patrocinio no solo suma recursos, también redefine la escala del proyecto.

 

Desde el paddock, el discurso se movió entre el orgullo por el crecimiento del campeonato y una lectura estratégica: en un momento de transición global hacia tecnologías electrificadas, el automovilismo vuelve a presentarse como un canal de legitimación para marcas que quieren dialogar con audiencias tradicionalmente “puristas”.

christian Bravo piloto de autos de carreras

“Ya éramos un gran campeonato… ahora nos volvemos uno de altos vuelos”

Uno de los mensajes más nítidos llegó desde la voz de Cristian Bravo, piloto con recorrido en múltiples categorías del serial (antes identificado como Copa Notiauto). Bravo enmarcó el anuncio como un salto cualitativo: el campeonato —dijo— ya contaba con gran volumen de pilotos y categorías, pero una marca del tamaño de BYD coloca el proyecto en un plano de mayor visibilidad y ambición, con la posibilidad de “poner nuestros nombres y el nombre del campeonato” en un foco más internacional (Conferencia de prensa, 25 feb. 2026, transcripción proporcionada por el usuario).

En su intervención, Bravo subrayó un punto sensible para el automovilismo mexicano: el valor del campeonato como semillero. En categorías de formación, el patrocinio no es solo logotipo: puede significar más atención, más prensa, más actividad de marca y, con ello, más oportunidades de carrera para pilotos jóvenes que buscan escalar a escenarios internacionales (Conferencia de prensa, 25 feb. 2026, transcripción proporcionada por el usuario).

F4 NACAM: el agradecimiento al “puente” con el público

Desde la Fórmula 4 NACAM, Marco Aquisira (identificado en la conferencia como piloto de Sandinel Racing) aprovechó el micrófono para reforzar el papel de la prensa como infraestructura del deporte: “ustedes son nuestro medio de difusión”, dijo en un agradecimiento directo a los medios presentes, además de reconocer que no imaginaba un anuncio de esta magnitud en el corto plazo tras sus años dentro del campeonato.  

Esa mención no es menor: en seriales nacionales, la continuidad de proyectos deportivos suele depender tanto del rendimiento en pista como de la capacidad de construir narrativas (pilotos, marcas, historias) que vuelvan sostenible el ecosistema. El patrocinio, en ese sentido, funciona como acelerador, pero también como exigencia.

Una plataforma multiclase y un calendario con arranque inmediato

La organización ha planteado a la BYD México Racing Cup como una “categoría integradora” que reúne divisiones como TCR México, F4 NACAM, Súper Turismos, Copa TC2000, Endurance Challenge, Copa 1.8 y series “Vintage”, con un discurso orientado a elevar la profesionalización del automovilismo nacional.

En lo operativo, el campeonato ya tiene ruta de arranque: las actividades competitivas señaladas para el nuevo paraguas del serial contemplan fechas 28 de febrero y 1 de marzo en el Autódromo Miguel E. Abed (Amozoc, Puebla), en el marco de los 500 Km Aristos, con presencia de TCR México, F4 NACAM y Endurance Challenge, según información publicada por el propio campeonato y replicada por medios especializados.

El subtexto tecnológico: del “ruido” al torque instantáneo

Una parte sustantiva de la conferencia se volcó a la conversación inevitable: la transición de combustión a electrificación. En un intercambio con periodistas, pilotos con mayor experiencia describieron el paso como algo que “viene sí o sí”, destacando la combinación de economía de uso y potencia en híbridos enchufables y eléctricos, pero reconociendo también el elemento cultural que el público asocia a las carreras.

El argumento de fondo fue doble. Por un lado, el automovilismo como tradición de marca: se citó el “pedigrí” de fabricantes históricamente ligados a las pistas (Ford, Ferrari). Por otro, una tesis contemporánea: si el mercado vive tensión entre “purismo” y nuevas tecnologías, el deporte motor puede ser el puente para que públicos escépticos “prueben el producto” y reconsideren su percepción de eléctricos e híbridos enchufables.

Esa idea —marketing por experiencia, con la pista como vitrina— coincide con la estrategia publicada por el serial: activaciones como pruebas de manejo y experiencias para acercar la marca a aficionados y propietarios.

¿Convenio de un año? Sí. ¿Apuesta de largo plazo? También

En la sesión de preguntas, los voceros confirmaron que el convenio está planteado por el momento para este año, aunque con la intención explícita de ampliarlo si se demuestra impacto y crecimiento. El mensaje fue claro: primero toca “demostrar la fuerza de las carreras” y su alcance nacional e internacional.

Para BYD, el incentivo se presenta como bidireccional: exposición deportiva y acceso a nuevos públicos; para el campeonato, validación corporativa y ampliación de su huella mediática.

Lo que realmente está en juego

Más allá del anuncio, la conferencia dejó un diagnóstico: el automovilismo mexicano enfrenta un momento donde el éxito no depende solo de “tener categorías”, sino de articular un proyecto de industria (promoción, experiencias, narrativa, talento, y una conversación tecnológica creíble). En ese tablero, la BYD México Racing Cup busca jugar como plataforma “de país”: integrar, profesionalizar, atraer miradas, y convertir el semillero en ruta.

Lo interesante será observar si el patrocinio opera únicamente como un cambio de nombre y activaciones, o si realmente se traduce en mejoras verificables: más cobertura sostenida, mejores condiciones deportivas, mayor estabilidad para equipos, y —sobre todo— una escalera más clara para que los jóvenes que hoy corren en México puedan sostener un proyecto internacional sin depender de milagros aislados.